martes, 23 de junio de 2009

LA NO REVOLUCIÓN DE MAYO


Avatares en el concepto del Mayo Francés de 1968
A comienzos de 1968, los estudiantes franceses comenzaron a manifestarse en contra de un sistema universitario al que consideraban inadecuado al mercado laboral, lo que sumó la adhesión de los obreros en este Mayo Francés a la consigna del ¨ esta prohibido prohibir ¨.

Al mismo tiempo, diversos grupos inspirados por ideologías anarquistas, trotskistas y maoístas, manifestaron su oposición a la sociedad capitalista y al consumismo, y adhirieron a estos movimientos, que no adquirieron el tinte de revolucionarios por que no lograron transformar la política vigente en su totalidad, sino que solo modificaron una parte de ella.

El hecho de que no hayan logrado revolucionar al sistema vigente, puede atribuirse a la falta de conducción, o mejor dicho, a la inexistencia de dirección política alguna que impulsara y organizara las revueltas obrero-estudiantiles.

En una primera instancia, los jóvenes iniciaron desde la universidad de Nanterre, próxima a Paris, una alianza entre las clases medias/bajas con la inteligencia universitaria, que proclamó un cambio en las costumbres de la sociedad civil, como la liberación femenina y la libertad sexual.

La revuelta del Mayo del 68, como tal, no provocó cambios realmente decisivos en la sociedad Francesa, pero si en la universidad, en donde los estudiantes y el profesorado progresista fueron perdiendo el poder sobre ella.

En las fábricas, los trabajadores obtuvieron ciertas mejoras salariales, y optimizaron sus condiciones laborales, y los sindicatos por su parte, aumentaron el nivel de influencia y por tanto, su poder y capacidad de acción.

Pero todas estas mejoras, incluidos los cambios en las costumbres, del estilo de vida, en la familia, en las relaciones, en las formas de ocio, etc., coincidieron con una evolución natural de la sociedad, donde en otros países de la Europa Occidental no hubo un movimiento como el mayo francés, y sin embargo avanzaron en direcciones muy similares.

La inmadurez del movimiento obrero-estudiantil se reflejó en un grupo de personas, que caminaron sin saber bien por donde ir, y que como toda corriente sin márgenes que la contengan, se agotó sin poder dejar más que ciertos indicios de cambio.

Colabella Mariana

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