
La primer discusión de las ciencias sociales desde sus orígenes como ciencia fue el problema de la objetividad. Siempre se hablo de tratar de buscar el equilibrio que bastante se dificulta por ser Hombres cuyo centro de estudio son ellos mismos. En el periodismo siempre se ha instalado el mismo debate, siendo la comunicación social, como bien su nombre lo especifica, una rama de estas ciencias.
Muchos especialistas sostuvieron durante años que la noticia debía ser plenamente objetiva, y a pesar que en la actualidad algunos aun se empeñan en defender esta teoría, se ha demostrado que la subjetividad está impresa en cada mensaje periodístico.
Sin embargo, la mayoría de las personas continúan sin advertir la carencia de objetividad real en los medios que eligen para informarse, sea por falta de interés, de educación, de capacidad o simplemente por comodidad.
Si bien existe este grupo al que podría llamársele ¨ Ceguera grupal ¨ voluntaria o no, también hay presente en la sociedad un sector que aun permanece atento a lo que verdaderamente pasa ¨ entre líneas¨, pero cabe destacar que conforman una minoría social.
La subjetividad está presente en el periodista, que hace un proceso de selección de forma inconsciente o consciente; En el Medio, en el que se plantea una ¨ línea editorial ¨ que paradójicamente se modifica con el correr del tiempo; En los requerimientos de la empresa corporativa a la cual el medio pertenece, y en sus intereses económicos fundamentalmente.
En la década de los `90 el periodismo atravesó una suerte de pragmatismo en el cual viró para donde lo hizo la nueva situación mundial, con la implementación plena del régimen capitalista y con el inicio de la globalización. Este giro provocó, que desde ese entonces y hasta la actualidad, la información sea un mero producto comercial.
En ese afán de ¨ ofertar ¨ noticias, influye la necesidad de ¨ venderle público a la publicidad¨, como afirmó el editor de Página 12, Pasquín Duran, en relación a la intervención subjetiva que hicieron no solo los publicistas sino también los principales centros de poder, como el gobierno y la política, con los que el periodismo entra en negociación en post de salir victorioso en esta lucha de intereses.
Si hay muchas personas que no ¨ corren el telón para ver detrás de bambalinas ¨, es tal vez porque sea más cómodo creer en la objetividad de lo que se recibe de los medios, que detenerse a pensar todo lo que pasa frente a sus narices. Algunos podrán decir que en la ignorancia se vive más feliz. Otros, que se esta cediendo a que los demás decidan por uno mismo. Sea cual fuera la postura a adoptar, el periodismo esta hecho por seres humanos, que desde sus orígenes compiten por los recursos. ¿Por qué habría de cambiar la historia?.
Mariana Colabella

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